Zapatero pierde los nervios
Los nefastos datos económicos están poniendo al Gobierno al borde de un ataque de nervios. Para desviar la atención de la crisis y, ante todo, del peligroso aumento del paro en España (medio millón más de parados en tan solo un año), Zapatero y sus ministros, con la inefable ayuda de Garzón y de su apesebrado coro mediático, han maquinado una maniquea y repetida estrategia: presentar al PP como la extrema derecha.
No es nuevo y además les fue muy útil en la anterior legislatura. La estrategia diseñada por José Luis Rodríguez Zapatero consiste en abrir debates sobre cuestiones muy sensibles. Objetivo: presentar al Partido Popular como una formación política de extrema derecha.
Con la siempre bienvenida ayuda del juez Garzón, el presidente del Gobierno ha calificado de «hipócritas» a los que no son partidarios de la modificación de la Ley del Aborto anunciada por Bibiana Aído. No menos ramplón y faltón ha estado con los que no han visto con buenos ojos la iniciativa de Garzón de abrir una causa general contra el franquismo por los muertos de la Guerra Civil.
Contando con el juego sucio del juez Baltasar Garzón, Zapatero está haciendo el juego a una causa peligrosa, pero que le sirve para ganar votos y, sobretodo, para poner el foco en en Partido Popular.
Zapatero sabe bien que la "garzonada" no tiene ninguna salida jurídica, pero también conoce bien el presidente del Gobierno que mientras entretiene a los españoles echándose muerto encima, distrae un poco el centro del verdadero problema: la crisis económica.
















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