Sarah Palin: la mujer que le robó el protagonismo a Barack Obama
Poco le duró a Barack Obama su momento de gloria en los medios de comunicación. Tenía que ser su día después de su gran discurso en la última noche de la Convención Demócrata. Pero no. Mientras los expertos analizaban asombrados lo bien que había hablado el demócrata -incluso los de la cadena conservadora «Fox» tuvieron problemas para atacar su intervención- llegó John McCain para darle la vuelta al día con el anuncio de su vicepresidenta. Nadie se esperaba a la gobernadora de Alaska Sarah Palin.
Una vez que McCain hizo pública su decisión, analistas, periodistas y estrategas no perdieron el tiempo y dejaron a Obama de lado para irse con Sarah. Primero, tenían que saber quién era esta mujer. Muchos no tenían ni la menor idea. Es más, que se sepa sólo ha hablado una vez con el candidato republicano John McCain. Una vez que la situaron en el mapa, es de Alaska, se pusieron manos a la obra para ver qué sacaban. Y ayer ahí estaba Sarah llenando las páginas de opinión e información de los periódicos, los blogs políticos de internet o los titulares de las cadenas de televisión.
¿Qué piensan los analistas?
Por lo general, les gusta. ¿Por qué? Es fuerte, cercana, reformista y cuenta con el visto bueno del votante tradicional republicano. Pero reconocen que puede ser una apuesta un poco arriesgada. El artículo de opinión de «The Wall Street Journal» admite desde el principio que «a John McCain le encanta asumir riesgos poco convencionales». No oculta que Sarah Palin nunca ha tenido que enfrentarse ni a la apisonadora de las críticas del país ni a tomar decisiones sobre política internacional. Pero este periódico destaca el excelente currículum de Sarah como reformista y su limpia en el Partido Republicano de Alaska tras los escándalos de corrupción. En el apartado de las ventajas, también se escribe que Sarah venga de Alaska. Es imposible relacionarla con Washington y el hecho de que su marido sea pescador y esquimal hace que las familias estadounidenses vean a este matrimonio como uno de los suyos. En otro artículo de «The Wall Street Journal» , Fred Barnes destaca que Sarah es una luchadora. Sus claves para que el «ticket» McCain-Palin lleguen a la Casa Blanca «es convencer al votante tradicional del Partido Republicano como hizo el presidente Bush en 2004. Y con Palin, él (por McCain) tiene ahora muchas más opciones», se puede leer en su reflexión.
Dan Balz, en su artículo del periódico «The Washington Post», admite que la elección del republicano John McCain es «valiente». Balz recuerda que McCain recupera su imagen de «disidente reformista». Es el órdago a la grande del veterano, a juicio de Balz, «para ganarse a los conservadores del partido y asegurar una convención con más fuerza».
El análisis del rotativo «The New York Times», que escribe Peter Baker, reconoce que Palin ayudará a McCain con «los cristianos evangélicos contra el aborto». Esta parte del electorado es determinante para que cualquiera de los candidatos llegue a la Casa Blanca. Baker resalta que la elección de McCain está dirigida a los conservadores de su partido, pero admite que no deja de ser una apuesta. Y puede salir bien o mal. Las líneas del análisis de Tim Jones en «Chicago Tribune» se escriben sobre el mismo argumento destacando las relaciones de Palin con el voto religioso.
¿Qué dicen los de su partido?
«The Washington Post» ha recogido en su edición reacciones sobre sus compañeros de partido. El ex portavoz republicano de la Cámara de los Representantes, Newt Gingrich, destacó que Sarah es el cambio real en comparación con los demócratas. «Está en contra de subir los impuestos, Biden está a favor», destaca Gingrich. El estratega republicano, Greg Muller, indicó que «John McCain ha hecho una gran apuesta para combinar los intereses de su agrupación con la oportunidad de llamar la atención de las mujeres que votaron por Hillary».
Primeros ataques demócratas
El Partido Demócrata también ha hecho su análisis particular sobre la entrada de Sarah Palin en la carrera por la Casa Blanca. Ha lanzado un anuncio de televisión con el que empieza diciendo que «él (por McCain) no se entera. Y ya ha tomado su decisión». A ver qué les contesta Sarah.
















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