La Sala de lo Penal exculpa de la muerte de José Couso a los tres militares de EE UU
La investigación judicial de la muerte en Irak del cámara de televisión José Couso en abril de 2003 se topó ayer con un nuevo obstáculo. Por segunda vez en los últimos dos años, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha enmendado la plana al juez Santiago Pedraz, que instruye la causa, en este caso revocando el procesamiento ordenado por el magistrado de tres militares estadounidenses implicados presuntamente en la muerte del periodista español. No obstante, la decisión no supone el archivo del caso. De hecho, fuentes jurídicas aseguraron que Pedraz ordenará en las próximas fechas más diligencias en busca de indicios que sustenten un nuevo procesamiento.
La sección segunda de la Sala de lo Penal concluye que los indicios aportados por Pedraz para sostener el procesamiento son insuficientes y reprocha al magistrado que recurra únicamente a los datos «que perjudican a los procesados, desechando otros elementos que pueden favorecerles» (como el informe remitido por el Departamento de Justicia estadounidense). Para el tribunal, los disparos contra el hotel Palestina de Bagdad, donde se encontraba Couso, tienen «la apariencia de una acción típica de guerra» ante la posible presencia de francotiradores en el edificio. Por eso, abonan la tesis de que los militares dispararon desde el carro de combate creyendo que lo hacían «contra un elemento hostil erróneamente identificado», sin que hubiera intencionalidad por su parte. «El tratamiento de una acción en el marco de una situación de crisis tan grave como es una guerra -añaden- no puede ser el mismo que en una situación de normalidad».
El fallo cuenta con el voto discrepante del magistrado José Ricardo de Prada, para quien existen «suficientes indicios racionales de criminalidad» para procesar a los militares. De Prada se queja de que sus compañeros den a entender «que en la guerra no hay normas», pues el ataque «contra objetivos civiles» fue, según él, «intencional, indiscriminado y desproporcionado».
















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